Otra forma de entender el cine

La ebullición de las plataformas de contenidos digitales ha dado paso a su vez a muchísimas espacios de opinión. Nunca antes en la historia de la cultura pop fueran tan necesarios lugares de interlocución y quizás sea por eso que “otrocampo” ha cobrado tanta relevancia en los últimos meses.a

Si bien no se trata de entrada de una plataforma a través de la cual podamos acceder a contenidos digitales, lo que sí podremos hacer es compartir nuestra opinión sobre cualquier serie o película (sin importar la plataforma en la cual está siendo emitida) y darle una calificación de calidad según nuestro criterio.

No obstante, no se trata simplemente de un blog donde cualquiera puede subir una opinión disparatada y esperar a ser criticado por una miriada de extraños, de hecho, lo interesante es que la mayoría del material que está abierto a comentario fue previamente reseñado por un cinefilo experto que está dispuesto a interactuar con el público.

Los viejos días de Cuevana y Pelispedia

 Una característica que ni Netflix, ni HBO GO han querido incorporar a sus plataformas de difusión de contenidos es precisamente la que le da la posibilidad a los usuarios de comentar la calidad de lo que están viendo. Esta función era parte fundamental en su momento de Cuevana y Pelispedia, dos plataformas piratas que cerraron por interferencia legal.

La razón por la que Cuevana y Pelispedia sostenían esta funcionalidad abierta era simple, los debates atraían más tráfico hacia su página y precisamente en el tráfico radicaba su modelo de negocio. Para Netflix y HBO el modelo de negocio es totalmente distinto, lucran no sólo de las suscripciones, sino de la pauta y el merchandising que venden.

Sin embargo, para la mayoría de los latinoamericanos que alguna vez vieron una película a través de un canal de streaming pirata, los viejos días en los que podían pelearse con un completo desconocido después de ver un episodio de Game of Thrones, siempre serán un recuerdo grato.

La propuesta de Otrocampo

La idea de crear una suerte de ágora de discusión en la que si bien no estén los contenidos disponibles, pero haya una suerte de moderador que conduzca la discusión y permita un debate de mayor altura, puede llenar el vacío que creó la salida del aire de Cuevana y Pelispedia. El objetivo básicamente es devolverle la posibilidad al espectador de compartir su opinión.

En realidad no se trata de una idea nueva, sino de la recuperación de uno de los elementos que las plataformas piratas de streaming siempre tuvieron por defecto, pero que las grandes casas propietarias de los contenidos digitales no consideran como una valor agregado dentro de su modelo de negocio.

En conclusión, otrocampo pretende erigirse como un gran promotor del debate en el campo audiovisual y permitirá a su vez, la difusión de contenidos cuya licencia no esté supeditada al copyright, permitiendo así que realizadores jóvenes se den a conocer y al mismo tiempo, que cualquiera pueda acceder a su material desde cualquier lugar del mundo.